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La foto más detallada de Júpiter tomada desde la Tierra … hasta 1975 04/04/2011

Posted by jeudyx in Artículos.
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Leyendo un libro para el curso de Atmósferas Planetarias, me topé con una imagen que me llamó mucho la atención por su descripción: “Una de las fotografías más detalladas de Júpiter jamás tomada desde la Tierra. Fue capturada por Stephen Larson en diciembre de 1975 con el telescopio de 1.5 metros de la Universidad de Arizona”.

Foto de Júpiter de 1975

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¿Un ovni en la Luna? NO! un pájaro! 03/11/2009

Posted by jeudyx in Luna, Ovnis.
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Rescatándo imágenes viejas, me encontré con esta (si no ven movimiento, den click sobre la imagen) :

objeto_en_la_luna

Recuerdo muy bien esa noche: fría y húmeda, observaba la Luna cuando de pronto vi pasar “algo” rápidamente por encima … Mi primer avistamiento pensé! Luego de unos segundos de locura, pensé que podría tratarse de algún meteorito o basura espacial pasando entre mi campo de visión y la luna, pero en 5 minutos vi muchos de esos objetos, por lo que me entró la sospecha. Monté la webcam, tomé algunos videos y pude capturar algunos frames con el misterioso objeto, que al final resultó ser un pájaro. Al siguiente día escuché en las noticias que por esas fechas estaba teniendo lugar una migración estacional de pájaros.

Luego de eso, he vuelto a ver lo mismo un par de veces. Ningún marcianito verde todavía.

Ovnis, el mito moderno. 03/02/2009

Posted by jeudyx in Ovnis.
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Recientemente, un reconocido “experto” internacional en el fenómeno ovni visitó nuestro país para ofrecernos conferencias sobre sus contactos con seres extraterrestres y su mensaje, que a juzgar por las entrevistas que concedió a los medios nacionales, consiste en una extraña combinación de religión, profecías mayas, e ideas de la “nueva era”. Las entradas para sus conferencias, se informó, estaban prácticamente agotadas. Llama la atención el interés que este fenómeno despierta en el público, hecho que ha sido aprovechado astutamente por algunos para vender, pero llama aún más la atención la poca rigurosidad que se les exige a estos personajes cuando de probar sus muchas afirmaciones e historias se trata. Una buena dosis de escepticismo y sentido común es necesaria para superar el entusiasmo inicial que todos sentimos al contemplar la posibilidad de no estar solos en este inmenso universo.

¿Que es un ovni? Un Objeto Volador No Identificado, de ahí sus siglas. Cualquier cosa que veamos en el aire y que no sepamos exactamente lo que es entra en esta categoría, desde un globo meteorológico volando a gran altitud y movido erráticamente por fuertes corrientes de viento, hasta alguno de los miles de satélites artificiales que orbitan constantemente la Tierra. Sin embargo, el término se usa popularmente para referirse a supuestas naves espaciales provenientes de otros mundos, creadas por seres extraterrestres inteligentes –muy tímidos, a juzgar por su renuencia a mostrarse abiertamente y sin rodeos-. Este mito moderno nació en 1947 con la caída de un globo militar en el pueblo de Roswell, Nuevo México, parte de un proyecto secreto para monitorear las pruebas nucleares realizadas por la entonces Unión Soviética. El secretismo que envolvió las operaciones militares los años subsiguientes, producto de la guerra fría, contribuyeron a alimentar la imaginación de los que elaboraban teorías de conspiración en donde los gobiernos escondían al público información sobre este tipo de contactos. Pero en años recientes, con la desclasificación de documentos e informes de la época, pocas dudas quedan del origen terrenal de este y muchos otros eventos similares.

La realidad es simple: no existe actualmente evidencia de que seres extraterrestres hayan visitado la Tierra. Las supuestas pruebas usadas en libros y conferencias consisten, en el mejor de los casos, de fotos y videos borrosos y de mala calidad, de objetos luminosos y desenfocados, para los que pueden plantearse decenas de explicaciones más simples, y en el peor, de testimonios no verificables de “contactados”, quienes se atribuyen el privilegio de haber sido elegidos por estos seres para enviarnos su mensaje; un mensaje que no tiene nada de extraordinario pues consiste siempre en advertencias de situaciones que nosotros mismos hemos descubierto (como el calentamiento global) así como de otras mucho más obvias (como advertirnos de los peligros de la guerra y de las armas nucleares), pero nunca algo que sea inequívocamente de origen extraterrestre, como las instrucciones para el desarrollo de alguna tecnología de generación de energía limpia o la solución de algún complejo problema físico o matemático.

Los ufólogos – “investigadores” el fenómeno ovni-, toman prestados muchos términos científicos en su lenguaje para así ganar credibilidad, sin embargo no se someten a la rigurosidad que la ciencia exige para con las escasas pruebas que estos ofrecen ante las extraordinarias afirmaciones que hacen.

No es raro, eso sí, oírles lanzar acusaciones contra la comunidad científica por indiferencia en el tema. Es falso que la ciencia no se interese en la posibilidad de vida extraterrestre. La rama de la astrobiología avanza poco a poco, y cuando la nueva generación de instrumentos de observación esté lista, se podrán analizar las atmósferas de planetas más allá del sistema solar y determinar si albergan vida. Diversos proyectos de monitoreo de ondas de radio provenientes del espacio profundo, desde Ozma hasta SETI, escuchan pacientemente esperando algún día detectar una señal proveniente de una lejana civilización. La diferencia está en que estos esfuerzos aplican el método científico y cualquier señal candidata debe pasar por un riguroso proceso de verificación antes de lanzar al mundo la noticia de lo que sería el mayor descubrimiento de nuestra especie: saber que hay otras mentes como nosotros allá afuera, mirando hacia arriba y saludando. Aún no ha llegado ese momento, pero los esfuerzos serios sin duda continuarán.

Polvo eres, y en polvo te convertirás 26/09/2008

Posted by jeudyx in Artículos.
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Como el título de esta reflexión, reza parcialmente el libro del Génesis. Más allá de cualquier contexto religioso, es una frase de gran significado que nos ofrece una perspectiva acertada de la realidad última de todo lo que nos rodea. Como decía el gran divulgador estadounidense de la ciencia, Carl Sagan, “somos polvo de estrellas”.

La existencia del Sol y todos los cuerpos del sistema solar inicia en una nube de gas y polvo interestelar, que bajo el efecto de la gravedad y si se cumplen ciertas condiciones iniciales, empieza irremediablemente un proceso de colapso. Este material inicialmente frío y poco denso se va acumulando en su centro, donde al cabo de millones de años se alcanzan temperaturas y densidades tan altas que se inician reacciones nucleares marcando el nacimiento de una estrella. El material que no cayó hacia la estrella forma un disco alrededor de esta, donde eventualmente se forman planetas como el que habitamos.

Este material está compuesto por una gran variedad de elementos “complejos” que no han existido desde siempre. Al principio, solo existía el elemento más simple y ligero de todos: el Hidrógeno, acompañado de pequeñas trazas del siguiente en orden de complejidad: el Helio. Así pues, las primeras generaciones de estrellas en el universo estaban compuestas por estos 2 elementos. Luego de millones de años de combustión en el núcleo de estos hornos nucleares naturales, las altísimas temperaturas permitieron que el Hidrógeno y el Helio se fusionaran formando elementos más pesados: Carbono, Oxigeno, Nitrógeno, Silicio, etc. El elemento más pesado que puede producirse durante la vida de la estrella es el Hierro, luego de este, la estrella se vuelve inestable, terminando su vida en una inmensa explosión conocida como Supernova, en donde las temperaturas y presiones son tan elevadas que permiten la formación del resto de elementos conocidos. Durante la explosión, todo el material es devuelto al medio interestelar, donde en un nuevo ciclo se iniciará un nuevo colapso formando ahora si estrellas con toda una gama de elementos químicos con sus respectivos planetas.

Así, el hierro de nuestra sangre, el calcio de nuestros huesos, el nitrógeno y oxigeno que componen el aire que respiramos, el oro y la plata de nuestras joyas, el uranio de nuestras armas de destrucción masiva, todo lo que conocemos tiene un origen común dentro de una estrella, y algún lejano día, cuando el Sol termine su vida en un suspiro que expulse sus capas de gas que calcinen la envejecida Tierra, todos volveremos irremediablemente a convertirnos en polvo interestelar para dar paso a la siguiente generación.

Esta perspectiva lejos de ser desesperanzadora, debe permitirnos apreciar la complejidad de la vida que nos rodea y ver que verdaderamente somos uno con la naturaleza. A pesar de que la vida en la Tierra pueda que no signifique mas que una rareza en un universo de caos, un suspiro en la eternidad del tiempo, una mota de polvo flotando en la inmensidad del espacio, nos revela también cuan especiales somos, y que cualquier pequeña diferencia que pueda haber entre nosotros, sea de color de piel, creencia religiosa, preferencia sexual, partido político, no significan nada dado que tenemos un origen común y al final todos por igual del polvo venimos, y en polvo nos convertiremos. Aprovechemos entonces el privilegio de la vida y la conciencia para hacer que este breve lapso de existencia sea lo mejor posible para nosotros mismos y todo lo que nos rodea.